Primicias24.com- “En un entorno de aire estancado, las gotitas generadas por el habla persistirán como una nube que desciende lentamente y que emana de la boca del hablante, con una velocidad de descenso que viene determinada por el diámetro de esas gotas ya deshidratadas”, señala un estudio realizado por un equipo de científicos estadounidenses.
Los expertos constataron que conversar con normalidad en los espacios cerrados podría conllevar a un riesgo sustancial de transmisión del SARS-CoV-2, el virus que produce el COVID-19 o coronavirus.
El estudio revela que que “las gotitas generadas por el habla se reducen rápidamente hasta en un 34% respecto al tamaño original debido a la evaporación del agua”.
Según la investigación, un minuto de habla en voz alta genera al menos 1000 núcleos de gotas que contienen viriones, una partícula vírica morfológicamente completa con capacidad de infectar, las cuales permanecen en el aire entre 8 y 14 minutos en los espacios cerrados.
Esto conllevaría a que puedan ser inhaladas por otras personas y desencadenar en ellos una nueva infección por SARS-CoV-2, según lo que advierten los autores.
Pata lograr este hallazgo, los expertos se dedicaron a trabajar con varios pacientes a quienes les hicieron repetir en un sitio cerrado, en voz alta y durante 25 segundos la frase “Mantente sano”, cuyo objetivo era observar la dispersión de luz de los núcleos de gotitas del habla en el aire.

