Primicias24.com- Un nuevo estudio dirigido por el científico español Ernesto Estrada, que trabaja en el Instituto Universitario de Matemáticas y Aplicaciones de la Universidad de Zaragoza, apunta a que el virus del COVID-19 podría tener una enzima capaz de limitar su supervivencia, lo que puede servir para el desarrollo de fármacos.
Se trata, según el científico, de un aumento importante en la sensibilidad de la proteasa principal del SARS-Cov-2 frente a pequeñas alteraciones que puedan cambiar su estructura en comparación con la del coronavirus SARS-CoV-1, que apareció entre 2002 y 2003.
Esta proteasa principal sería “como el aparato digestivo, la que realiza la transformación de las poliproteínas en el virus”, explicó en una entrevista para Efe.
La proteasa principal en los coronavirus no suele cambiar tanto como puede hacerlo la proteína Spike (S), que es la que usan estos virus para introducirse en las células humanas. “Esa es una de las ventajas de atacarla”, dice Estrada. La otra es que no existe una proteasa semejante en los humanos, por lo que la especificidad de los fármacos puede ser muy significativa.
El investigador español tiene experiencia en el análisis matemático de redes, por eso decidió tratar esa enzima como si de una red se tratara y, para ello, representó su estructura de una manera matemática, en la que cada uno de sus 303 aminoácidos es un nodo y la interacción física entre ellos es representada con aristas.
Estrada analizó tres tipos de inhibidores, dos de ellos “extremadamente potentes”, y descubrió que en la medida que un inhibidor “sea capaz de reducir lo menos posible esa sensibilidad a la transmisión de perturbaciones, más efectivo va a ser contra la proteasa”.

