Primicias24.com- Hurgarse la nariz puede ser beneficioso porque queda más limpia, teniendo en cuenta que los dedos alcanzan los lugares, donde los pañuelos no pueden llegar. Sin embargo, hay quienes no solo optan por sacarse los mocos, sino también por comérselos. ¿Es esta práctica saludable? ¿Qué efectos trae para el organismo?
Según expertos, la nariz es un filtro que recoge gran cantidad de bacterias y cuando los mocos llegan a los intestinos, fortalece el sistema inmune. Aparentemente, logran lo que la medicina tradicional no puede, es decir, ofrece al organismo una dosis natural de protección.
Sin embargo, no existe explicación científica para corroborar esta teoría. Algunos otorrinolaringólogos consideran que la conducta de comerse los mocos radica de una mala educación desde la niñez.
El Manual de Diagnóstico Estadístico de los Trastornos Mentales, establece que la mucofagia es un trastorno conductual o de comportamiento, no considerado como una patología. Queda fuera de los trastornos de alimentación y de los tipos de Trastornos Obesivo-Compulsivos.
No obstante, comerse los mocos no implica ningún problema para la salud porque está compuesto por 95% de agua, 3% de elementos orgánicos y 2% de minerales. Esto sin contar que tiene numerosas proteínas, como mucina, albúmina, encimas y aminoácidos.

