Algunas recomendaciones incluyen utilizar prendas de ropa ligeras que absorban la humedad y transpiren
Primicias24.com- Aunque la afección cutánea es más frecuente en bebés, a causa del calor; también puede ser una reacción en los adultos.
La erupción por calor, también denominada miliaria o sudamina, es un sarpullido que aparece como consecuencia de una obstrucción de los conductos sudoríparos. No es más que la sudoración, que queda atrapada bajo la superficie de la piel.
Sobre sus causas y síntomas
No existe una razón concreta que motive tal afección, pero sí algunos condicionantes que pueden incrementar el riesgo. Es más frecuente su aparición en personas que residen en climas cálidos y húmeros, así como en aquellas más propensas a una sudoración excesiva.
Según la revista Según Mayo Clinic, también puede manifestarse en climas fríos e incluso en personas hospitalizadas.
¿Qué tipos existen?
«Las lesiones varían según la profundidad del tejido en el que queda obstruido el conducto sudoríparo», indica trabajo publicado en el medio citado.
Miliaria cristalina: consiste en la «obstrucción ductal en la parte más superficial de la epidermis, con retención del sudor en el estrato subcórneo», subrayan. Es la forma más leve y se manifiesta con vesículas o ampollas que desaparecen con una ligera presión.
Miliaria roja: es la «obstrucción ductal en la capa media de la epidermis con retención del sudor en la epidermis y la dermis». Origina bultos enrojecidos e irritantes que causan prurito.
Miliaria pustulosa: es similar a la miliaria roja, «aunque se manifiesta con pústulas (pus) más que con pápulas (lesiones)».
Lea también: Por esta razón aparecen hongos en las uñas
Diagnóstico y tratamiento
En términos generales, la erupción por calor tiende a desaparecer por sí sola al ser leve en la mayoría de los casos. Si es grave, en cambio, requiere atención médica, ya que se puede desencadenar complicaciones como infecciones bacterianas.
Prevenir, sobre todo cuando hace mucho sol, es esencial para evitar este tipo de problemas. Algunas recomendaciones incluyen utilizar prendas de ropa ligeras que absorban la humedad y transpiren; tomar duchas o baños con agua fría; permanecer en lugares ventilados y con una temperatura agradable o mantener una correcta hidratación.

