Sustituir la sal en las comidas puede salvar millones de vidas

Primicias24.- La sal o cloruro de sodio (NaCl), es un ingrediente indispensable en la cocina, pero el consumo excesivo o el que a menudo tomamos como habitual de este ingrediente barato y abundante, tiene una desventaja definitiva según los resultados de un gigante estudio realizado en China.

El cuerpo humano necesita una pequeña cantidad de sodio para funcionar correctamente, pero hoy en día, la mayoría de la gente consume demasiada sal, lo que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares. En pocas palabras, demasiado sodio es malo para usted, mientras que los sustitutos de la sal con niveles reducidos de sodio y niveles elevados de potasio reducen la presión arterial.

Productos y especias para sustituir la sal

Existen diferentes formas de aderezar nuestros platos que no conlleven el uso de la sal y que pueden ayudarnos a disminuir nuestro consumo de sodio total en nuestro día a día.

Entre estos aderezos hay que destacar el papel de las especias para realzar el sabor de los alimentos y evitar caer en la monotonía.

Ajo y cebolla

El ajo y la cebolla son muy versátiles ya que podemos utilizarlas frescas o molidas en seco en multitud de platos (guisos, salsas caseras, vinagretas…). En el caso del ajo, podemos picarlo junto con perejil para utilizarlo como aderezo final en carnes, pescados y mariscos a la plancha o incluso utilizarlo en seco de la misma manera que utilizaríamos la sal.

Pimienta negra y pimentón dulce o picante

Aunque son las especias más clásicas, no debemos olvidar que son de gran ayuda a la hora de sustituir la sal. Pueden condimentar desde un guiso de carne o pescado, como verduras cocidas, legumbres, gazpachos o cremas. Otra idea para utilizarlas es mezclarlas en pan rallado junto con ajo y cebolla en polvo para hacer rebozados.

Orégano y tomillo

Se puede utilizar en salsas de tomate caseras para utilizar, posteriormente, en pastas o pizzas, o añadir a verduras y hortalizas como patatas y zanahorias cocinadas al horno o en cremas de verduras. Además, el orégano resulta muy adecuado para utilizar en ensaladas (como la de tomate y mozzarella).

Albahaca y cilantro

Estas dos plantas aromáticas se pueden utilizar frescas para elaborar aderezos con aceite de oliva y picándolas junto con algunos frutos secos (por ejemplo, albahaca con avellanas) que podemos utilizar para aliñar ensaladas o platos de pasta. Además, el cilantro resulta muy refrescante y adecuado para platos como el guacamole o para añadir a legumbres o cremas de verduras (como la crema de calabaza con cilantro)

Comino, jengibre y cúrcuma

Estas especies muy utilizadas en la cocina libanesa y marroquí pueden ser un buen sustituto de la sal ya que podemos utilizarlas en guisos de carnes, pescado o legumbres. Además, entre sus propiedades destacan su efecto digestivo y antiinflamatorio, como es el caso de la cúrcuma.

Vinagretas caseras

Las salsas caseras nos permitirán sustituir las comerciales y, por tanto, evitar el sodio que contienen. Para elaborarlas, simplemente debemos añadir a una base de aceite de oliva (que representará el 50 % de la mezcla) otros elementos en las proporciones que nos apetezcan y al gusto: vinagre, mostaza, limón, ajo en polvo, pimienta, cilantro, cayena (si la queremos picante). Se trata de ir combinando y emulsionar esta mezcla para añadirla a una ensalada, verduras cocidas, carnes, etc.

Si se cambiara la sal por el sustituto de la sal en todo el mundo, se evitarían varios millones de muertes prematuras al año.

 

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