Primicias24.com- En un mundo hiperconectado, las redes sociales se han convertido en la principal fuente de información sobre salud para millones de personas. Sin embargo, junto a contenidos valiosos, proliferan mitos, pseudociencia y consejos sin respaldo científico. El Dr. Attilio Radomile, odontólogo especializado en microbiota oral y divulgador científico, analiza este fenómeno y destaca el papel crucial de los profesionales que combaten la desinformación con rigor.
«No podemos permitir que la salud sea tratada como un trending topic»
Pregunta: Las redes están repletas de «influencers de salud». ¿Qué opina de este fenómeno?
Dr. Radomile: Las redes sociales son una herramienta poderosa, pero también peligrosa si se usa mal. Hoy cualquiera puede dar consejos médicos sin formación, y eso es un riesgo. La salud no es un tema de modas ni de likes; debe basarse en evidencia científica. Por suerte, hay profesionales comprometidos que trabajamos para ofrecer información verificada y accesible.
P: ¿Quiénes son esos referentes confiables?
R: Hay colegas excelentes dedicados a la divulgación seria, como la Dra. Débora Heller (científica, odontólogo ), el Dr. Simón Pardiñas (odontólogo implantólogo y cirujano), la Dra. Sari Arponen (médico experto en microbiota ), Raúl Ordóñez (Ojito)**, creador de contenido experto en aplicaciones de IA. También la Dra. Dolores de la Puerta, ( médico experto en microbiota humana y de vias digestivas, el Dr. José Fernando García (odontólogo experto en odontología integrativa y otros que, como yo, nos enfocamos en educar, no en viralizar.
El desafío: combatir la desinformación con ciencia.
P: ¿Qué consecuencias tiene la mala información en salud?
R: Desde tratamientos inútiles hasta poner vidas en riesgo. Por ejemplo, en odontología, hay «trucos» caseros que dañan el esmalte o la microbiota oral. O dietas milagro sin respaldo que perjudican más que ayudan. El acceso a la información no debe confundirse con el acceso al conocimiento.
P: ¿Cómo identificar fuentes confiables?
R: Tres claves:
- Formación del autor: ¿Es un profesional acreditado?
- Fuentes citadas: ¿Menciona estudios o solo opiniones?
- Objetividad: ¿Promueve productos «mágicos» o educa sin intereses comerciales?
Divulgación científica: una responsabilidad ética
Dr. Radomile destaca que su labor, como la de otros colegas, va más allá de las consultas:
«Somos puentes entre la ciencia y la sociedad. Cuando hablo de microbiota oral o salud bucodental, lo hago con el mismo rigor que en una revista médica, pero adaptado al lenguaje cotidiano. **El objetivo es empoderar, no alarmar ni vender humo.»
Conclusión: seguir a quienes priorizan la verdad
Ante la avalancha de contenidos, el Dr. Radomile invita al público a ser críticos:
«Sigan a profesionales que citen estudios, actualicen sus conocimientos y admitan cuando algo no se sabe. La salud es un derecho, y la información rigurosa, parte de ese derecho.»
¿Dónde encontrarlo?
- Web: draradomile.com
- Instagram: @dr.aradomile
Referencias citadas por el Dr. Radomile:
- Guías de la OMS sobre divulgación en salud.
- Estudios revisados por pares en microbiota y odontología.



