Primicias24.com- Un 4 de abril de 1968, a las 6:00 de la tarde en el balcón del segundo piso del hotel Lorraine, en Memphis, Tennessee, Martin Luther King, defensor de los derechos civiles, fue cruelmente asesinado. Una bala a la altura de la quijada atravesó el cráneo del hombre de fe protestante.
Había ido a Memphis, a inicios de ese mes, para apoyar las protestas de los trabajadores negros de limpieza de esa ciudad. Murió antes de cumplir los 40 años,
El asesino, según la justicia norteamericana, fue James Earl Ray, quien utilizó un rifle y disparó desde un hotel vecino. El tipo pudo huir de la escena del crimen. No fue sino hasta el 8 de junio de ese mismo año que Ray pudo ser capturado. Pero no en Estados Unidos, sino en Inglaterra. Fugado con un nombre falso.
En 1969 Ray se declaró culpable (aunque luego quiso retractarse). Le dieron una sentencia de 99 años. El asesino murió en prisión en 1998.
Martin Luther King es hoy un ícono de la lucha por la igualdad entre los estadounidenses. Inolvidable será su discurso tras la “Gran Marcha de Washington”, en agosto de 1963, donde se reunieron más de 200 mil personas. Allí dijo la recordada frase: ‘I have a dream’.
El Comercio
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