Primicias24.com-El 20 de diciembre de 2002 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró a la partitura original de la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven, Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Fue la primera vez que ese organismo internacional agregó una obra musical en ese registro, ese día estuvo plasmado por una ceremonia oficial en la capital alemana de Berlín y enmarcada por un concierto en el que la Filarmónica de las Naciones, dirigida por Justus Frantz, dirigió la Novena Sinfonía.
Uno de los manuscritos más valiosos
La Novena Sinfonía de Beethoven es considerada uno de los manuscritos más valiosos de la colección musical de la Biblioteca Estatal de Berlín.
La partitura original fue escrita entre 1822 y 1824 y el manuscrito original se encuentra aun lleno de tachaduras y enmiendas, por lo tanto, es sumamente difícil de leer, por lo que especialistas lo han copiado en limpio.
Todo comenzó en 1817
La Sociedad Filarmónica de Londres encargó en 1817 la composición de la sinfonía.
En tal sentido, Beethoven comenzó a componerla en 1818 y finalizó su composición a principios de 1824, pero músicos e historiadores señalan que tanto la parte coral como las notas de la sinfonía disponen de fuentes para datarlas en un momento temprano en la carrera de Beethoven.
El gran músico alemán estaba lleno de ansías por estrenar su trabajo en Berlín tan pronto como fuera posible y fue el el 7 de mayo de 1824 en el Kärntnertortheater de Viena, junto con la obertura de Die Weihe des Hauses y las tres primeras partes de la Missa Solemnis.
Esa fue la primera aparición en escena de Beethoven después de diez años; la sala estuvo llena. Nadie quiso perderse el estreno de la sinfonía y de la que se presumía sería la última aparición pública del genio alemán.
Detalles de la sinfonía
- Tiene alrededor de 200 páginas y es su sinfonía más larga.
- Fue la primera sinfonía en la historia que incluyó la voz humana: soprano, mezzosoprano, tenor y bajo solistas, y coro mixto.
- Consta de cuatro movimientos: Allegro (primero), Adagio (segundo), Scherzo (tercero), Allegro (cuarto).
- Los movimientos son desarrollados de tal manera que abren paso a una nueva percepción fenoménica de la música y extienden su duración hasta unos sesenta minutos aproximadamente.
Al momento de su presentación, Beethoven quien se encontraba sentado de espaldas a la sala, no veía ni oía nada. Hasta que la soprano Caroline Unger lo hizo incorporar y girar, para que viera al público gritando y agitando pañuelos.

