Primicias24.com- “Pensar que una palmera en realidad podría seguir los cambios en la luz del sol moviéndose lentamente sobre el suelo del bosque … es un mito que los guías turísticos encuentran divertido decirle a los visitantes de la selva”, destacó Gerardo Ávalos, un biólogo y director del Centro de Estudios en desarrollo Sostenible de Costa Rica a la revista Live Science.
El experto se refiere a las palmeras ‘socratea exorrhiza’, más conocidas como ‘palmeras que caminan’, un tipo de planta que durante años han sido un misterio para los biólogos que debatieron sobre sus andanzas.
Esta planta está localizada en las selvas tropicales de Centroamérica y Suramérica (incluida la Amazonía), y los pasos de estos árboles constituyen otro ejemplo de cuando la realidad supera la ficción, señala una agencia de noticias rusa.
En 2005, Ávalos aseguró que las caminatas eran sólo un mito, ya que raíces que brotaban de las palmeras no les ayudaban a moverse, el tronco seguía en el mismo lugar; sin embargo, en 2015, el paleobiólogo Peter Vrsansky, del Instituto de Ciencia de la Tierra de la Academia de Ciencias Bratislava, afirmó haber visto de cerca el fenómeno.
“A medida que el suelo se erosiona, la ‘socratea exorrhiza’ produce nuevas y largas raíces que buscan tierra sólida que pueden alcanzar hasta 20 metros. Después que las raíces están asentadas en el nuevo suelo, el árbol se inclina hacia el nuevo lugar en un proceso que puede tardar hasta dos años”, destacó Vrsansky.
Las viejas raíces salen también de la tierra y avanzan con la planta en el aire. De esta forma luchan, junto con otras plantas tropicales, para buscar luz solar y un suelo más firme, en lo que sería una verdadera carrera por la supervivencia, señala la agencia de noticias.
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