Primicias24.com- Un grupo de arqueólogos egipcios reconstruyó de manera digital un fragmento de pintura obtenido de un sarcófago, el cual data de hace unos 2000 años.
Con el apoyo de científicos de la Universidad de Milán, Italia, los arqueólogos determinaron que la pintura del cofre mortuorio correspondía a la de un leopardo. Animal que representó para la cultura faraónica “fuerza y determinación”, y que estaba posicionado justa en la cabeza de la momia que contenía el sarcófago.
Fue hallada en la orilla occidental del río Nilo, cerca del Mausoleo de Aga Khan III, en una excavación que alberga unas 300 tumbas del siglo VII antes de la era actual.
Los investigadores consideran que la posición elegida en el nicho mortuorio, “probablemente para ofrecerle la fuerza necesaria para hacer su viaje al mundo de los muertos y regenerarse», según las antiguas creencias de los egipcios.
Además, se halló una necrópolis que disponía la sala funeraria principal y otra lateral. Allí se encontraron 30 momias bien conservadas, entre las cuales había niños pequeños.

