Primicias24.com- La velocidad máxima que podía alcanzar hace 15 años el Bugatti Veyron era de 380 km/h, por lo que la intención era crear el automóvil deportivo más rápido del mundo y para ello era necesario sobrepasar ese límite establecido.
Para poder lograr tal fin, Ferdinand Piëch, hombre que es considerado como el padre del Veyron, y que por aquel entonces era el dueño del Grupo Volkswagen, decidió crear una segunda llave, que fuera la que le diera más velocidad al auto.
Su intención era superar los 400 km/h, por lo que esta llave se encargaba de configurar un setting especifico de alta velocidad, consiguiendo alcanzar y superar la meta hasta establecerla en 407 km/h en el Circuito de Ehra-Lessien, en Alemania.
Ese hito convirtió al Bugatti en el más veloz de la historia, y de hecho, esta cifra no es casual, ya que es 1 kilómetro más que la velocidad máxima que consiguió en su momento el Porsche 917 en la recta Hunaudières en las 24 horas de Le Mans.

