Primicias24.com- Un grupo de científicos de la Facultad de Geografía, Medio Ambiente y Ciencias de la Tierra de la Universidad Victoria de Wellington en Nueva Zelanda, hallaron una enorme superficie de roca volcánica con forma de triángulo, correspondiente a los restos de una erupción ocurrida hace 120 millones de años aproximadamente.
Según un artículo publicado en la revista Science Advances, los profesores Tim Stern y Simon Lamb del referido centro de estudios, precisaron que con este descubrimiento se confirma la teoría de que todas las mesetas estuvieron conectadas alguna vez y compartieron el flujo volcánico
Detallaron que se originó cuando una columna gigante de roca caliente se separó del límite del manto central de la Tierra a 3.000 kilómetros por debajo de la superficie, elevándose rápidamente como una “superpluma”.
“En el pasado geológico se han producido grandes vertidos volcánicos, de los cuales el mayor conocido ocurrió en el Pacífico suroccidental en el periodo Cretácico durante la época de los dinosaurios, formando una meseta volcánica submarina del tamaño de un continente», reza la publicación, donde se hace referencia a que las placas tectónicas rompieron la misma y un fragmento -que hoy forma la meseta Hikurangi- «se alejó hacia el sur y ahora subyace en la Isla Norte (de Nueva Zelanda) y también en el océano poco profundo en alta mar».
Para llegar a esta conclusión, los expertos estudiaron la velocidad de las ondas sísmicas para determinar sus orígenes y características, observando que las rocas de las mesetas Hikurangi, Ontong-Java (al norte de las Islas Salomón) y Manihiki (al norte de Samoa) formaban parte de la misma superpluma.
“Lo extraordinario es que todas estas mesetas estuvieron conectadas una vez, formando el mayor flujo volcánico del planeta en una región de más de 2.000 km de diámetro», agregaron.
“Gracias a este estudio tenemos pruebas contundentes de que tal actividad realmente ocurrió y también tenemos un método de huellas dactilares para detectar fragmentos de las plumas más grandes de todas las ‘superplumas’ que se elevan desde cerca el núcleo de la Tierra», reiteró Stern.

