Primicias24.- Europapress informó en un reciente artículo informa que los juguetes eróticos o para adultos también tienen su versión conectada, que se vincula con una aplicación de móvil para ampliar sus funciones, pero generalmente acusan una falta de protección que pone en riesgo datos sensibles de sus usuarios.
Las consecuencias de una brecha en los datos en este tipo de productos pueden ser «muy problemáticas para la víctima», ya que pueden filtrar información privada y sensible, como la orientación sexual, los comportamientos e incluso fotografías íntimas.
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Los investigadores han analizado «en profundidad» dos juguetes conectados para adultos: We-Vibe ‘Jive’ y Lovense ‘Max’, y han encontrado vulnerabilidades en las aplicaciones que los controlan y que podrían facilitar la instalación de ‘malware’ en el teléfono, cambios en el firmware del juguete o incluso que se modifiquen las acciones del dispositivo, llegando a causar daños físicos en el usuario.
We-Vibe Jive es un vibrador manos libres que se puede utilizar fuera del entorno doméstico. A través del análisis de su aplicación, los investigadores explican que envía continuamente señales para anunciar su presencia y facilitar la conexión, con lo que cualquier dispositivo que lea señales Bluetooth puede descubrirlo si se encuentra cerca (a un máximo de unos ocho metros).
En el caso del masturbador masculino Lovense Max, este dispositivo puede sincronizarse con otro dispositivo remoto, lo que permitiría a un atacante tomar el control de ambos, comprometiendo tan solo uno de ellos. Sin embargo, y a diferencia del otro juguete, los archivos multimedia no incluyen metadatos cuando se recibe información desde el dispositivo y la aplicación permite configurar una clave de cuatro dígitos, lo que dificulta la intención de los ciberdelincuentes.



