Un equipo de la Universidad de Hawái identifica una nueva clase de eventos astrofísicos que superan en energía a las supernovas y revelan secretos sobre agujeros negros supermasivos
Primicias24.com— Un grupo de astrónomos de la Universidad de Hawái ha detectado las explosiones más energéticas jamás observadas en el universo, superando incluso a las supernovas más brillantes conocidas. Bautizados como transitorios nucleares extremos (ENT), estos fenómenos ocurren cuando estrellas masivas —al menos tres veces más pesadas que el Sol— son destrozadas al acercarse demasiado a un agujero negro supermasivo, liberando una cantidad colosal de energía visible a distancias astronómicas.
El hallazgo, publicado recientemente y difundido por Europa Press, fue liderado por Jason Hinkle, quien dirigió la investigación como parte de su doctorado. «Estos eventos son diez veces más brillantes que las disrupciones de marea que conocíamos y mantienen su luminosidad durante años», explicó Hinkle. «Su energía eclipsa a la de cualquier supernova registrada».
Energía sin precedentes
La ENT más potente estudiada, Gaia18cdj, emitió 25 veces más energía que las supernovas más violentas. Para ponerlo en perspectiva: mientras una supernova típica irradia en un año la misma energía que el Sol en sus 10.000 millones de años de vida, un ENT libera el equivalente a 100 soles en ese mismo tiempo.
El descubrimiento surgió cuando Hinkle analizó datos públicos de transitorios cósmicos —objetos que cambian de brillo— y detectó dos erupciones anómalas en información de la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea (ESA). A diferencia de eventos conocidos, estas explosiones persistían durante años y provenían de galaxias distantes.
«Gaia no te dice qué es un transitorio, solo que algo brilla más. Pero al ver estas erupciones prolongadas, supe que eran algo totalmente nuevo», relató Hinkle. Tras años de observación con telescopios como el Observatorio Keck en Hawái, se confirmó que los ENT eran una nueva clase de fenómeno astrofísico. Recientemente, un tercer evento similar fue hallado por la Instalación de Transitorios Zwicky, reforzando la teoría.
El papel de los agujeros negros supermasivos
Los investigadores descartaron que se tratara de supernovas. En cambio, las evidencias apuntan a que los ENT son producto de la acreción (alimentación) de un agujero negro supermasivo tras devorar una estrella masiva. A diferencia de la acreción caótica habitual, estos eventos muestran un brillo estable y duradero, sugiriendo un proceso más gradual.
Benjamin Shappee, coautor del estudio, destacó que los ENT permitirán estudiar agujeros negros en galaxias lejanas: «Su brillo excepcional nos ayuda a observar el universo cuando era más joven, revelando cómo crecían estos monstruos cósmicos».
Eventos raros, pero revolucionarios
Los ENT son extremadamente escasos: ocurren 10 millones de veces menos que las supernovas. Por ello, su detección depende de proyectos de monitoreo constante del cielo. Futuros observatorios como el Vera C. Rubin (Chile) y el Telescopio Roman (NASA) podrían hallar más ENT, abriendo una nueva ventana al estudio del cosmos primitivo.
«Estas explosiones no solo marcan el final de una estrella», concluyó Hinkle. «Iluminan cómo crecen los agujeros negros más grandes del universo».



