Primicias24.com- Si de yoga se trata, para recibir todos los beneficios de la disciplina, es importante no subestimar las posturas iniciales, con el fin de avanzar hacia el camino de la “perfección”. Una de ella, es la Paschimottanasana.
A pesar de la aparente simplicidad de la Paschimottanasana, la postura es considerada, desde los textos antiguos, como una de las más provechosas para el organismo.
Con ella se logra el estiramiento de la parte posterior del cuerpo, lo que se traduce en la salud de toda la columna vertebral, cuyas vértebras se separan ligeramente; mientras que los discos intervertebrales se liberan de presión. Además, se flexibilizan los cuádriceps e isquiotibiales.
La pose también influye en el fortalecimiento de los músculos abdominales, además e que masajea internamente, tanto el estómago; como el hígado, el corazón y los riñones, lo que se traduce en una ayuda comprobada para el funcionamiento.
¿Cómo hacerla?
Primero siéntate con las piernas extendidas y los brazos estirados hacia arriba. Inhala y empieza a bajar los brazos a medida que exhalas. Trata de llevar las manos hacia los pies y el pecho hacia los muslos. La cabeza debe bajar conjuntamente con el pecho, sin forzar el cuello, para proteger la cervical.
No te preocupes si al principio no puedes lograr el estiramiento completo. Existen algunas recomendaciones prácticas para lograrlo, como afincar bien los talones y llevar los glúteos hacia atrás. Si te cuesta mucho, al principio puedes mantener las piernas un poco flexionadas.

