Primcias24.com- Hace 100 años, en Perú, un profesor de historia de la Universidad de Yale abandonó su campamento en un valle al noroeste de Cusco, y atravesó la selva entre las nubes hasta llegar a una cordillera a más de 2.200 metros sobre el nivel del mar.
Hiram Bingham se había encontrado con el lugar inca de Machu Picchu, que él creía era la “ciudad perdida de los incas”. “Machu Picchu podrían ser las ruinas más importantes jamás descubiertas en América del Sur desde los tiempos de la conquista española”, escribió National Geographic en 1913.
Era profesor en Yale cuando encabezó una exploración por América del Sur y redescubrió las ruinas incaicas de Machu Picchu. Allí encontró la inscripción hecha por Agustín Lizárraga, un agricultor peruano que nueve años antes ya había encontrado el lugar.
Aunque no se conocía el nombre del descubridor de esta majestuosa ciudad, Christopher Heaney, investigador en la Universidad de Texas y autor de un libro sobre Hiram Bingham, asegura que el historiador se quedó asombrado al descubrir a una familia indígena que vivía cerca de la ciudadela. “Cuando escaló la montaña se sorprendió al encontrar a una familia indígena en lo alto”, dijo.
Bingham es considerado responsable de extraer de manera ilegal 46.332 piezas arqueológicas incas, propiedad del pueblo peruano, llevándoselas a la Universidad de Yale, en Estados Unidos, país que todavía las retenía de manera unilateral.
Otros afirman que el hacendado cusqueño Agustín Lizárraga descubrió la llamada «ciudad perdida de los Incas» en un viaje que realizó a la zona selvática del departamento sureño del Cuzco el 14 de julio de 1902, nueve años antes que Bingham
La historiadora peruana Mariana Mould de Pease asegura que el propio Bingham aceptó que el hacendado cusqueño fue el primero en visitar la ciudad inca.
Machu Picchu, una de las ‘Siete maravillas del mundo’ desde 2007, es uno de los sitios turísticos más visitados del planeta.


