Primicias24.com- “Todos deberíamos aprender a estar solos para descubrir realmente quiénes somos, amarnos a nosotros mismos y nuestra propia compañía”, expresa Fausto Mottalini, el único habitante de la aldea alpina Sostila, en el norte de Italia.
El hombre de 69 años señala la forma en que se le puede sacar provecho a las medidas de cuarentena social dictaminadas por los gobiernos del mundo, como una forma de contrarrestar los efectos de la pandemia de COVID-19.
Durante una entrevista para el South China Morning Post, Mottalini asegura que a pesar de que su poblado está ubicado en Lombardía, la región italiana más azotada por la pandemia, él se siente seguro y protegido en su pequeña granja ya que no tiene vecinos y los turistas escasamente se dejan ver.
“La felicidad pura solo puede venir de nuestro interior si estamos listos para explorar nuestras vidas interiores, no de acumulación de objetos o de riqueza”, comentó.
Asegura además que la gente debe utilizar su tiempo de aislamiento durante la cuarentena para así meditar sobre lo que, dice, realmente importa en la vida, como es nuestras acciones y la forma en que podemos mejorar nuestra existencia.
Señala que comprende que a muchas personas les resulte complicado el adaptarse y permanecer encerrados en sus casas durante estos días.
“Si vives en un pequeño piso de 50 metros cuadrados las 24 horas junto con tu esposa e hijos puede ser difícil y puedes volverte loco, como en una prisión”, comenta.
Sin embago asegura que no cambió mucho de su estilo de vida a pesar de que ahora vive totalmente solo.
“Las cosas no han cambiado para mí. Sigo haciendo lo mismo todos los días: me levanto temprano, corto leña para el fuego, cuido el huerto y el invernadero, y luego salgo de excursión y hago escalada, tomo fotos de la naturaleza, las flores y el hermoso paisaje. Soy libre de salir cuando quiera”, dijo.

