Primicias24.com- El estrés se halla en todas partes; desgasta y enferma, tanto mental como físicamente, si no se sabe controlar.
Se trata de la reacción del cuerpo ante situaciones dañinas, que pueden ser reales o percibidas. Cuando la persona se siente “amenazada”, se produce una reacción química en el cuerpo conocida como “lucha o huida”, que es la respuesta al estrés.
Durante tal reacción, el ritmo cardíaco aumenta; la respiración se acelera, los músculos se tensan y la presión arterial aumenta. Es así como el cuerpo se protege “ante nosotros mismos”. Así lo explica la Dra. Mejive Majjul neuróloga clínica de Bogotá, Colombia.
Entre lo físico y lo cognitivo:
Los síntomas físicos del estrés incluyen: dolor de cabeza, malestar estomacal; dolores musculares; dolor en el pecho, taquicardia, insomnio; frecuentes resfriados e infecciones, pérdida de deseo sexual, nerviosismo, zumbidos en los oídos, manos y pies fríos o sudorosos, sequedad de boca y dificultad para tragar, entre otros síntomas.
Los síntomas cognitivos incluyen constante preocupación, olvido y desorganización; incapacidad para concentrarse, falta de criterio y pesimismo. Los síntomas conductuales del estrés incluyen: cambios en el apetito (no comer o comer demasiado), aplazar y evitar responsabilidades; mayor uso de alcohol, drogas o cigarrillos, nerviosidad (como inquietud y morderse las uñas).
Ha maneras de aprender a manejar el estrés y llevar una vida más feliz y saludable. Mantén una actitud positiva; acepta que hay situaciones que no puedes controlar; sé asertivo en lugar de agresivo; afirma tus sentimientos, opiniones o creencias en lugar de enojarte o ponerte a la defensiva; aprende y practica técnicas de relajación como la meditación, el yoga o el tai-chi. También pueden hacer ejercicio regularmente, ya que el cuerpo puede combatir el estrés mejor cuando está en forma.

