Primicias24.com- España logró reducir este año la migración irregular entre 50% y 55%, con poco más de 30.000 personas (a falta de los últimos días del año) frente a las 64.300 de 2018, según informó el Ministerio del Interior.
Bruselas, que encendió entonces todas las alarmas, aplaudió el freno que logró imponer Madrid -de la mano de Rabat- en la frontera sur, reseñó El País.
Sin embargo, la vía atlántica a través de Canarias -la más peligrosa por la distancia y las corrientes-, registró subidas de hasta 90%. De acuerdo a los mismos cálculos: el archipiélago puede volver a convertirse en una de las puertas de entrada a Europa, como lo fue hace 15 años en la crisis de los cayucos de 2006.
El control en el Estrecho y el mar de Alborán, llevó a las mafias a desviarse hacia rutas más peligrosas. Dos pateras con 52 personas a bordo arribaron ayer a Gran Canaria y Fuerteventura. Todo apuntó a que esa puede ser la tónica en 2020.
El organismo precisó que unas 2.500 personas llegaron a Canarias este año, muy lejos de las 31.000 de 2006. La cifra, muestra cómo los flujos se adaptan con rapidez a las políticas de control.
“Son cifras aún bajas, que obedecen al cierre en el Estrecho y a la búsqueda de nuevas vías por parte de las mafias”, aseguró el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

