Primicias24.com- Miles de personas que residen en la ciudad de Madrid, España, asisten a comedores sociales en busca de un plato de comida tras el impacto económico generado por el COVID-19 que acabó con el empleo de muchos.
Un ejemplo claro es el de Julián quien daba clases particulares de inglés y se ganaba 2 mil euros al mes, desde la aparición del coronavirus y con él la etapa de confinamiento tuvo que abandonar su empleo.
Aseguró que los primeros dos meses pudo aguantar con sus ahorros pero luego todo se le acabó y debe hacer largas colas en un comedor madrileño gestionado por la Real Congregación de Esclavos del Dulce Nombre de María.
“Aquí le dan una bolsa con pan, una pieza de fruta, un yogur, un bocadillo, un envase con macarrones con tomate”, señaló en una entrevista a un medio local.
Un poco de comida para sus hijos
Otro caso es el de Natividad quien ganaba dinero limpiado casas, pero actualmente también recurre a los lugares de repartición de comida por algo de alimento para ella y sus hijos.
“Trabajaba limpiando casas. Y cuando comenzó el confinamiento, mis patronas me dijeron que dejara de ir. El primer mes, aunque no acudí, me pagaron. Pero el segundo ya no”, apuntó.
Casi 4 de millones de desempleados
Más de 540 mil empleos cerraron y con ellos 3,8 millones de trabajadores se quedaron sin un ingreso fijo.
A su vez, expertos señalan que existen cuatro millones de afectados por regulaciones temporales de empleo, con salarios reducidos entre un 50 y 80 %.

