Primicias24.com– Más de un centenar de presuntos miembros de las bandas criminales de Gran Ravine y Village de Dieu han sido eliminados en los últimos dos días mediante el uso de drones explosivos, según informó la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos (RNDDH).
Los ataques forman parte de una estrategia del grupo de trabajo creado en marzo por el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aime, para combatir la creciente inseguridad en la capital, donde se estima que grupos armados controlan al menos el 85% del territorio.
Según Pierre Esperance, director general de RNDDH, uno de los blancos fue una escuela abandonada llamada Maranatha, utilizada como base por pandilleros que aterrorizan a los habitantes del sur de Puerto Príncipe. «Los drones causaron numerosas bajas debido a la concentración de objetivos en ese lugar», explicó en un comunicado.
Terror en las filas criminales
Esta nueva táctica ha generado pánico entre las bandas, que han visto mermadas sus filas aunque sus líderes siguen eludiendo la justicia. Entre los afectados está Jimmy Cherisier, alias ‘Barbecue’, jefe de la coalición Vivre Ensemble, quien ha perdido a varios de sus lugartenientes.
Mientras, Vithelhomme Innocent, líder de las bandas de Tabarre —cerca de la embajada de EE.UU.—, ha estado a punto de ser capturado en repetidos operativos policiales. Las fuerzas de seguridad mantienen una ofensiva constante en su zona de influencia.
Ciudad en crisis
La violencia en Haití ha dejado 1.617 muertos y 580 heridos solo en el primer trimestre de 2024, según la ONU. El año pasado, las cifras superaron los 5.600 fallecidos, marcando un récord de brutalidad.
Pese al caos, algunas zonas de la capital han experimentado una tregua temporal, permitiendo el regreso de actividades comerciales y escolares. Sin embargo, la población sigue atrapada en un conflicto sin fin, donde drones y balas dictan el ritmo de la supervivencia.



