Primicias24.com – En un pulso que tensó aún más las relaciones transatlánticas, el presidente español, Pedro Sánchez, respondió con firmeza a las presiones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien insistió en que España disparara su gasto en defensa hasta un estratosférico 5% del PIB. Tras una cumbre de la OTAN marcada por tensiones, Sánchez dejó claro que España era una nación soberana y que cumplía con sus compromisos, recordando que la política comercial se decidía en Bruselas, no en Washington.
Sánchez, con el tono firme que le caracterizó, defendió que España «no superaría el 2,1 % del PIB en defensa», un compromiso ya pactado con la OTAN. Esta postura desafió abiertamente la propuesta de Trump, que exigió a todos los aliados un gasto militar equivalente al 5% de su riqueza nacional.
«Éramos amigos de Estados Unidos, pero también una nación soberana», recordó Sánchez, subrayando que ya existía un acuerdo con la Alianza Atlántica que permitía a España mantenerse en ese 2,1%. Las cifras de la OTAN revelaron que España ocupaba el último lugar en inversión militar entre los 32 miembros, destinando apenas un 1,3% de su PIB a este sector.
Analistas europeos calificaron la propuesta de Trump como «desmesurada» y «caprichosa», considerándola un «despilfarro» en un momento económico delicado para muchos países del continente.



