Primicias24.com Sin puertas ni ventanas, con un pasto que lleva meses sin ser podado y las paredes llenas de grafitis, el Consulado de Venezuela en Bogotá está en ruinas. Y es que a pesar de que las relaciones entre ambos países se están reactivando, la edificación refleja lo largo que será el proceso de normalización.
La casa está ubicada en el norte de la ciudad, en un sector exclusivo que está lleno de edificios y en el que la abandonada infraestructura se muestra disruptiva.
Apenas hay un policía cuidando la edificación y cualquier transeúnte que pase por los costados puede colarse al predio, pues donde debería haber ventanas solo hay huecos y en los lugares donde estaban las puertas apenas hay unos trozos de madera fáciles de mover.



