Primicias24.com- En el embarazo -uno de los procesos biológicos más complejos-, el organismo cambia para adaptarse a la gestación, el parto y el posparto.
Un estudio liderado por la investigadora del Servicio de Medicina Experimental del Hospital Gregorio Marañón, Susana Carmona, revela que el cerebro también se ve ligeramente modificado, modula el placer, la motivación, el refuerzo y genera el «instinto maternal».
Investigaciones previas en animales determinaron que las conductas relacionadas con el cuidado maternal radicaban en la parte del cerebro que regula los instintos primitivos relacionados con el placer y la motivación.
Carmona asegura en los humanos la conducta maternal también está medida por sistemas primitivos e instintivos que hacen que la madre se «enamore» de su bebé y que la actitud instintiva tiene una base neurológica.
Esos cambios cerebrales no implicaban cambios cognitivos, pero sí afectaban a la calidad del vínculo materno-filial y cuánto más cambie su cerebro, mayor será su vínculo con el bebé.
La investigación permite comprender cómo cambia el cerebro durante el embarazo y entender qué ocurre a nivel cerebral en las patologías como la depresión posparto, que desarrollan una de cada cinco madres y ponen en riesgo la salud de la madre, y en algunos casos también la del bebé.

