Primicias24.com- Si bien es cierto que la luz solar tiene efectos positivos en la salud porque entre otras cosas, ayuda a estimular la producción de vitamina D y a controlar algunos trastornos crónicos de la piel como la psoriasis, causando sensación de bienestar, también es verdad que se debe evitar la sobreexposición a esta radiación ya que puede generar quemaduras, arrugas, envejecimiento, reacciones alérgicas e incluso melanomas de dermis.
De acuerdo a los Manuales Merck (conocidos también como los Manuales MSD) es importante proteger la piel siguiendo una serie de recomendaciones básicas y utilizando protector solar adecuado.
El sol, emite radiaciones de distinta longitud, entre las que se encuentran las ultravioleta (UV) invisible para el ojo humano con mayor efecto sobre la piel.
La Asociación Española de Dermatología y Venereología (AEDV) detalló que existen 3 tipos de longitud de ondas solares:
1. VC: Es la radiación ultravioleta más nociva y perjudicial para la piel. Sin embargo, “el oxígeno y el ozono de la estratosfera absorben todos los rayos Uv-C» que no llegan a la superficie terrestre.
2. UVB: Es peligrosa para la piel. Aunque la capa de ozono es capaz de retener la mayor parte de los rayos de este tipo, su actual deterioro debido a la disminución de su capa protectora “aumenta la amenaza».
3. UVA: Es la menos perjudicial, pero la que más recibimos al exponernos al sol.
En base a esto a la hora de proteger la piel, es relevante saber las diferencias entre el bloqueador y el protector solar. El primero incorpora sustancias inorgánicas que protegen la piel de la radiación tanto UVA como UVB y el segundo posee elementos químicos y brinda protección contra la exposición de la radiación UVB.

