Primicias24.com- ¿Quién no ha ido nunca al cine para ver una película?, pues todos en algún momento de nuestras vidas. Y es que hoy en día es lo más normal, ya que el denominado séptimo arte tiene cumple el 28 de enero 123 años de historia y se conmemora con el Día del Cine Nacional Venezolano
Fue en el año 1897 cuando se proyectaron las primeras obras cinematográficas hechas en Venezuela y el Teatro Baralt de Maracaibo fue el escenario donde se proyectaron dos películas en blanco y negro, y no sonoras: Especialista sacando muelas en el Gran Hotel Europa y Muchachas bañándose en la Laguna de Maracaibo.
Este hecho marcó el inicio de una trayectoria fílmica que actualmente es reconocida a nivel internacional.
Esta fecha suele celebrarse en recuerdo a la proyección de las primeras películas realizadas en Venezuela y para festejar el día, el Ministerio del para la Cultura, junto a algunos entes adscritos como el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (Cnac), la Fundación Cinemateca Nacional, La Villa del Cine y Amazonia Films, dispusieron diversas proyecciones cinematográficas nacionales, entre las que se encuentra El Silbón: Orígenes, del director de Ionesco Troconis.
En 1916 Enrique Zimmerman realiza la primera película larga de ficción de la cual se tiene registro: La Dama de las Cayenas o pasión y Muerte de Margarita Gutiérrez. Ocho años después, en 1924, se filma La Trepadora, adaptación de la novela homónima de Rómulo Gallegos.
Hacia finales de los años 20, la actividad cinematográfica repunta cuando el Presidente Juan Vicente Gómez instala los Laboratorios Nacionales del Ministerio de Obras Públicas en la ciudad de Maracay. Igualmente, en Barquisimeto, Amábilis Cordero funda los Estudios Cinematográficos Lara. Con la salida de diversos noticieros y revistas, el cine nacional comienza a verse regularmente en las pantallas del país.
En 1938, Rómulo Gallegos crea los Estudios Ávila en la ciudad de Caracas la primera empresa cinematográfica en el país que, con aspiraciones culturales y comerciales, se ocupa de la producción de la propaganda institucional a través del cine.
A principios de los años 40, Luis Guillermo Villegas Blanco constituye formalmente la empresa Bolívar Films, la cual comienza a realizar alianzas estratégicas con el mexicano Rodolfo Espino y el argentino Lino Veluvirretti, para producir largometrajes dentro de un esquema industrial.
En 1941 Rafael Rivero Oramas, realiza para Estudios Avila el largometraje de visos neorrealistas titulado Juan de la Calle y Bolivar Films produce La Balandra Isabel llegó esta tarde, de Carlos Hugo Christensen.
Los años noventa comienzan con muy buen pie para el cine nacional. Se estrenan Disparen a Matar (1990), de Carlos Azpúrua, Jericó (1992), de Luis Alberto Lamata y Río Negro (1990) de Atahualpa Lichy, estas con gran éxito de taquilla y crítica, llegando incluso a conseguir varios premios internacionales.
En 1994 se decreta la Ley de Cinematografía Nacional, en la cual se establece la creación del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía que sustituyó al previo Foncine.
En Venezuela existen pocas escuelas especializadas en la enseñanza audiovisual a nivel universitario: la Escuela Nacional de Medios Audiovisuales, que fue creada el 15 de diciembre de 1995 y funciona en la ciudad de Mérida, en la Universidad de Los Andes siendo esta la primera licenciatura en Medios Audiovisuales, la Escuela Nacional de Cine creada en 2009, que funciona en Caracas bajo el auspicio de la Universidad Central de Venezuela y Bolívar Films.
Desde 2010, la Unearte ofrece el PNF en Artes Audiovisuales, licenciatura con distintas menciones cinematográficas y también existe la Escuela de Cine y Televisión de Caracas y Escuela de cine Sergio Antillano en el estado Zulia.

