Primicias24.com- El 29 de mayo de 1852, hace 168 años, muere en Caracas, Diego Ibarra Rodríguez del Toro, general del Ejército de Venezuela en la Guerra de Independencia y primer edecán del Libertador Simón Bolívar.
Desde los 15 años, se desempeñó como edecán del coronel Ramón García de Sena, participó en la batalla de Cerritos Blancos, cerca de Barquisimeto y Araure. Un año más tarde, en 1814, asistió al combate en Sitio de San Mateo, en la Primera Batalla de Carabobo y en la Segunda Batalla de La Puerta.
En 1816 se va a Haití para incorporarse en la Expedición de Los Cayos y ya con el grado de Teniente, Edecán del Libertador. y Capitán, se embarca como defensor de la Casa Fuerte de Barcelona. Cuando cae esta ciudad se va al sur y se une a las fuerzas patriotas en los llanos. En 1818 participa en las acciones de Calabozo, El Sombrero y otras. Es uno de los que participa en la campaña libertadora de Nueva Granada (1819), destacando en la Batalla de Pantano de Vargas y en la Batalla de Boyacá.
En 1821, después del triunfo en la Batalla de Carabobo asciende a Coronel y se le otorga la Orden de los Libertadores de Venezuela. Bolívar lo destina al sur de Colombia bajo las órdenes del general Antonio José de Sucre donde combate en la Batalla de Pichincha.
En 1823 Bolívar lo envía a Venezuela con la orden de formar un cuerpo de reserva de 4000 hombres para reforzar al ejército libertador en el Perú. A su paso por Bogotá se casa con Mercedes Mutis y ambos siguen hacia Venezuela. Ibarra logra cumplir el encargo de Bolívar pero un accidente al caerse de un caballo le impide viajar y permanece en Caracas.
Dos años después es comandante militar de La Guaira y el Gobierno del Perú reconoce su labor ascendiéndolo a General de Brigada en ausencia al grado de general de brigada del Ejército peruano. Cuando estalla en Valencia el movimiento separatista conocido como La Cosiata, Ibarra, en compañía de Diego Bautista Urbaneja salen de Caracas hacia Lima para informar al Libertador lo que sucedía en Venezuela.
Mientras ellos viajan por mar, ya Bolívar venía de regreso por tierra. Enterado en Guayaquil, Ibarra regresa a Venezuela y José Antonio Páez lo asciende a General de Brigada del Ejército grancolombiano. Bolívar ratifica el rango en enero de 1827 y en julio de ese año lo designan jefe militar de Puerto Cabello. A principios de 1829, viendo que en Venezuela se pretende desconocer la autoridad de Bolívar y separarse de la unión, Ibarra decide ir a Bogotá a ponerse a las órdenes del Libertador.
La reacción antibolivariana y la acción separatista lo obligan al ostracismo voluntario y se refugia en Curazao. Regresa a Venezuela en 1833 y se reincorpora a los cuadros del ejército, es uno de los 13 oficiales superiores que el 8 de julio de 1835 deponen a José María Vargas de la presidencia de la República y lo envían al exilio.
Su participación en la Revolución de las Reformas lo lleva a ser destituido de sus grados militares y desterrado. Pero por decreto legislativo del 21 de febrero de 1845 es rehabilitado en sus grados y títulos, pensiones, goces y condecoraciones.

