Primicias24.com- El famoso científico e inventor estadounidense Benjamín Franklin comprobó el 5 de junio de 1752 que el rayo estaba relacionado con la electricidad, para eso, emprendió un experimento que ratificó su teoría en la que aseguraba que la electricidad era un fluido existente en la materia.
Ese día había una fuerte tormenta en Filadelfia, Estados Unidos (EEUU), por tal motivo Franklin optó por volar su cometa desde un estacionamiento, haciendo uso de un alambre de unos 30 cm y una cuerda enganchada a una llave metálica, atada a su vez a una cinta de seda, que serviría de aislante.
Día del experimento
Tras la fuerte lluvia, el científico voló la cometa lo más alto que pudo en búsqueda de la electricidad. Explicó que la cuerda húmeda fue un conductor perfecto de la electricidad, la cual atravesaría la llave y llegaría hasta una botella de Leyden, recipiente de vidrio lleno de agua y revestido con finas capas de metal por dentro y por fuera.
Franklin se escondió en el estacionamiento para protegerse y no ser víctima de un rayo, desde ese momento se percató de la descarga eléctrica indicativa de que su invento consiguió captar la electricidad de las nubes.
Con dicho experimento demostró que el rayo era un fenómeno eléctrico lo que dio paso a que inventara el pararrayos.
Partiendo de estos inventos, Benjamín habló de diversas teorías relacionadas a cargas negativas y positivas, desde entonces.

