Primicias24.com- El 17 de junio de 1874, nació en Caracas, Venezuela, el escritor, diplomático y editor Rufino Blanco Fombona, considerado como una figura destacada del modernismo literario.
Descendía de conquistadores españoles, próceres de la Independencia, juristas, diplomáticos y escritores. Y era hijo de Rufino Blanco Toro e Isabel Fombona Palacio.
Realizó la instrucción elemental en Caracas y obtuvo el grado de bachiller en 1889.
Curso estudios de Derecho y Filosofía en la Universidad Central de Venezuela, pero decidió ingresar en la Academia Militar, logrando con tan solo 18 años intervenir en la Revolución Legalista (1892) y ese mismo año fue nombrado cónsul en Filadelfia.
De ese momento inició en la poesía y a su regreso a Caracas, en 1895, participó en las revistas El Cojo Ilustrado y Cosmópola.
Luego fue enviado a la Embajada de Venezuela en Holanda, donde permaneció durante 1896 y 1897.
Al año siguiente a la cárcel por haberse batido en duelo con un ayudante del presidente de la República contrario a sus ideas. Una vez en libertad marchó a Nueva York, Estados Unidos, a enseñar lengua española y de allí se trasladó a la República Dominicana, donde trabajó como periodista y fue nombrado cónsul en Boston de dicho país (1898-1899).
En ese último año llegó a Caracas, Trovadores y trovas, una mixtura de versos y prosas que es su primer libro.
Le siguieron Cuentos de poeta (1900), Cuentos americanos (1904) y Pequeña ópera lírica (1904), un libro de versos ya maduro cuyo prólogo está firmado por Rubén Darío, pues, en efecto, se inscribe dentro de la estética del modernismo, aunque luego se orientará más bien hacia el postmodernismo.
Reimprimió parte de sus versos en edición bilingüe (Au-delà des horizons. Petits poèmes lyriques (París, 1908) y simultáneamente publicó una colección de artículos Letras y letrados de Hispanoamérica.
Posteriormente volvió a la cárcel en Ciudad Bolívar, por haber matado al coronel que pretendía detenerlo por luchar contra el monopolio del caucho en su puesto de gobernador del territorio federal Amazonas.
Ello le sirvió de inspiración para su primera novela, El hombre de hierro (1907), en que son ya visibles los influjos que marcarán su narrativa: el realismo francés (Honoré de Balzac) y el pesimismo naturalista de Guy de Maupassant.
También luchó contra el golpe de estado de Juan Vicente Gómez como secretario de la Cámara de Diputados y eso le valió un destierro que lo tuvo lejos del país durante 26 años.
En ese tiempo vivió en París (1910-1914) y luego en Madrid (1914-1936), un periodo de su vida especialmente fértil en aspectos literarios, ya que comenzó con el libelo antigomecista, Judas capitolino (1912); los poemarios Cantos de la prisión y del destierro (1911) y Cancionero del amor infeliz (1918), escrito con motivo del trágico suicidio de su joven esposa, que se había enterado de su infidelidad.
A ellos se le suma los libros de relatos Dramas mínimos (1920) y Tragedias grotescas (1928), y las novelas El hombre de oro (1915), La mitra en la mano (1927), La bella y la fiera (1931) y El secreto de la felicidad (1933).
Además, dirigió durante casi 20 años la Editorial América. Época en la que creó grandes proyectos entre los que destaca su edición de parte de la obra de Simón Bolívar: las Cartas (1913, 1921, 1922) y los Discursos y proclamas (1913).
Por otra parte reunió e imprimió una serie de estudios sobre Bolívar de Juan Montalvo, José Martí y José Enrique Rodó, entre otros (1914).
Al regresar a su país ingresó en la Academia Nacional de la Historia (1939) y fue nombrado presidente del estado de Miranda (1936-1937) y ministro plenipotenciario de Venezuela en Uruguay (1939-1941).
Luego de ese último año ya no intentó estar otra vez en política, por lo que se dedicó a investigaciones históricas, a la poesía y a escribir su Diario, de cerca de un millar de páginas y publicado en tres partes: Diario de mi vida. La novela de dos años (1904-1905) 1929; Camino de imperfección, 1933, y Dos años y medio de inquietud, 1942; la tercera parte no se publicó al haber sido robada al parecer por los agentes de Gómez en Madrid.
Su último libro fue de poesía: Mazorcas de oro, una recopilación de viejos poemas con algunos nuevos.
Pero debido a su dolencia cardíaca, murió de un ataque al corazón durante un viaje a Buenos Aires en 1944.



