Primicias24.com- Una de las proteínas más fáciles y rápidas de cocinar es la pechuga de pollo, y para comenzar la semana, nada mejor que una forma distinta de prepararla y así, cambiar un poco su sabor.
Se trata en esta ocasión de pechugas de pollo picantes al limón, lo que garantiza dos combinaciones realmente increíbles, por un lado, un gran sabor y por otro, está su textura jugosa.
A continuación, te presentamos la forma ideal para preparar esta exquisita receta y así, deleitar a tu paladar con sabores realmente diferentes.
Ingredientes:
- 4 Pechugas de pollo pequeñas
- 4 Rebanadas de pan
- 80 Mililitros de aceite
- 60 Mililitros de jugo de limón
- 1 Ralladura de limón
- 1 Diente de ajo finamente rallado
- 1 Cucharadita de orégano seco
- 1 Cucharadita de chile en copos
- Lechuga romana o al gusto
- Pimienta negra molida
- Sal
Preparación:
- Si es posible, sacar el pollo de la nevera unos minutos para que se atempere y secar con papel de cocina. Precalentar el horno a 190ºC, lavar los limones (necesitaremos 1 o 2, según tamaño), exprimir el zumo y reservar uno para rallar la piel fina
- Rallar o picar muy fino el ajo. Lavar y secar la lechuga
- Colocar las rebanadas de pan (esta receta es perfecta para aprovechar una barra mediocre ya algo rancia) en una fuente, pintar con dos cucharadas de aceite, salar ligeramente y hornear 10-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad del tiempo
- Deben quedar muy doradas y crujientes, sin quemarse
- Batir en un cuenco tres cucharadas del aceite restante con el zumo de limón, la ralladura, el orégano, el ajo, los copos de chile y 1/2 cucharadita de sal. Reservar
- Calentar una buena sartén o tipo skillet con el aceite restante, salpimentar el pollo y dorar a fuego medio-fuerte hasta que quede dorado por ambas caras, girándolos solo una vez; serán unos 5-7 minutos por cada lado
- Agregar 60 ml de agua, tapar y mantener la cocción unos entre 5-10 minutos, según el grosor del pollo
- Comprobar que no está aún crudo por dentro con un pequeño corte o un termómetro de carnes y retirar
- Echar la marinada de limón por encima, mezclando bien todas las piezas
- Disponer una fuente con la base de lechuga, añadir el pollo y repartir el pan crujiente roto en piezas con las manos
- Si se desea, añadir un poco más de orégano, pimienta o ralladura de limón

