Primicias24.com- El empresario «boliburgués» Alejandro Betancourt, organizó un encuentro en su Castillo de Alamín, ubicado en la provincia de Toledo, España con Rudolph W. Giuliani -abogado del mandatario estadounidense Donald Trump- con el fin de que este interviniera por él ante el Departamento de Justicia de los Estados Unidos (EE. UU.) que lo investiga por presunto lavado de dinero y soborno en el estado Petróleos de Venezuela (Pdvsa), donde controla una jugosa fortuna.
Para que la reunión tuviera el éxito esperado, Betancourt, invitó a Wilmer Guaidó Vidarte -padre del diputado Juan Guaidó- para demostrar que él financia a la oposición venezolana y al Gobierno interino del representante del Poder Legislativo, reveló Reuters que recogió declaraciones de una fuente anónima y del ex socio de Giuliani, Lev Parnas.
“Betancourt le dijo a Giuliani que en secreto ayudó a financiar los esfuerzos de Guaidó para hacerse cargo del liderazgo de Venezuela, según cuatro personas familiarizadas con la institución, dos de los cuales proporcionaron detalles sobre la reunión en España”, reseñó la agencia.
Hace una semana Reuters confirmó el hecho y ahora el medio español especialista en temas internacionales PanAm Post, hace lo propio, basándose en una fuente anónima que le suministró material audiovisual y fotográfico del encuentro entre los tres personajes.

El periodista venezolano Alek Boyd, publicó en su medio Infodio el pasado 22 de enero que Wilmer Vidarte, también estuvo presente en la reunión. “Esto no es noticia ni sorprendente. La presencia de Guaidó en una reunión con Giuliano tenía un propósito: mostrar que Betancourt es parte del círculo íntimo de Guaidó”.
Además el 9 de enero antes que Reuters, Boyd publicó el siguiente tuit: “Señor Juan Guaidó: quisiera comentarios sobre presencia de Gustavo Guaidó y de su padre, Wilmer Guaidó, en reunión entre Rudy Giuliani y Alejandro Betancourt en El Alamín”.
Sin embargo, Wilmer manifestó para Reuters que no conocía a Betancourt. “Solo apoyo a mi hijo como toda la familia contra esa dictadura criminal (refiriéndose al Gobierno de Venezuela), pero no he conocido a nadie”.
El objetivo del “boliburgués” se concretó cuando varias semanas después Giuliani instó a los fiscales del Departamento a que actuarán con calma en el caso de Betancourt
Giuliani, es un jurista potencialmente en conflicto por brindar “sus servicios a clientes extranjeros con intereses ante el Gobierno de los Estados Unidos, mientras trabaja en nombre del presidente”, aseguró The Washington Post.
En los documentos de la corte federal de Miami, Betancourt no aparece identificado por su nombre real, sino como el “Conspirador 2”, de acuerdo a fuentes familiarizadas con la investigación internacional de lavado de dinero.
Entramado de corrupción
Alejandro Betancourt, forma parte de una larga lista de personajes conectados financieramente con Miami y Nueva York que se volvieron multimillonarios, supuestamente bajo el Gobierno revolucionario de Venezuela.
Además, es uno de los ocho hombres acusados en el caso de empresarios élite y banqueros que conspiraron para robar dinero de Pdvsa y luego lavarlo a través de compras de bienes raíces y otros esquemas de inversión.
En este caso, también está implicado un primo de Betancourt, quien conspiró en un esquema de corrupción para desfalcar a Pdvsa, 1,200 millones de dólares.
Con la fortuna acumulada por sus acciones fraudulentas, Betancourt expandió sus negocios a EEUU y compró un penthouse en el Olympic Tower de Nueva York, el referido castillo histórico, así como otras propiedades de lujo en España, según documentos judiciales.
“El señor Betancourt entendió una cosa muy claramente en su tiempo de emprendedor sin dinero en Venezuela: Todo se trata de tener conexiones con la cúpula del Gobierno y de las cortes”, manifestó Thor Halvorssen Mendoza, presidente de Human Rights Foundation, quien desde el 2012 investiga las operaciones del venezolano.
Según PanAm Post, el primer proyecto firmado por Betancourt a nombre de su empresa Derwick Associates SL., fue la adjudicación de 11 contratos: 6 con Corpoelec, 5 con Pdvsa y uno con la Corporación Venezolana de Guayana (CVG).
El pasado 13 diciembre, el ex presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, denunció que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) aprobó la creación de una empresa mixta y la entrega del Bloque Junín 10, ubicado en la Faja Petrolífera del Orinoco, a una empresa española, “muy vinculada al tema de los bolichicos, es decir, Alejandro Betancourt. Está vinculada a la gente del PP (Partido Popular), en España, está el señor (Ramón) Blanco Balín”.
Enfatizó en una entrevista para Sumarium que el presidente Nicolás Maduro, entregó los recursos del Estado a “empresas piratas de maletín”, “El petróleo es para el pueblo y no para las élites que está ahora en el poder”.
En mayo de 2015, el juez J. Paul Oetken, del Distrito Sur de Nueva York, desestimó una demanda que realizó el ex embajador de EEUU en Venezuela y ex Secretario de Estado Adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Otto Reich contra Betancourt y Pedro Trebbau López, ejecutivos de Derwick Associates.
El tribunal determinó que Reich falló en demostrar la intención de Betancourt y Trebbau de establecer en Nueva York sus hogares permanentes.
Reich presentó una demanda en la Corte Federal de esta ciudad en julio de 2013, alegando cargos de crimen organizado, conspiración, fraude electrónico y difamación contra Betancourt, Trebbau y como coacusado, Francisco D’Agostino Casado.
Thor Halvorssen, también denunció a Betancourt y otros directivos de Derwick por pagar un supuesto soborno de US$ 50 millones al vicepresidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) Diosdado Cabello.
Vinculación de Juan Guaidó con la red ilícita
El pasado 25 de enero, el medio digital La Tabla, anunció que Francisco Antonio Convit Guruceaga de 41 años, integrante de la directiva de Derwick –investigada por lavado de dinero-fue detenido en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, La Guaira.
El medio enfatizó que la detención de Convit pudo estar vinculada a nexos con Julio Volante Zuloaga, dueño de las oficinas allanadas el 21 de enero en la Torre Zurich de Caracas, lugar donde Juan Guaidó posee un centro de operaciones.
“Esta acción en la Torre Zurich es parte de una investigación por legitimación de capitales a las empresas Corporación Noinual y Corporación Juma 2, propiedad de los hermanos Volante Zuloaga que con 20 empresas de maletín tenían tremenda lavadora para blanquear dinero sucio”, informó el 21 de enero el Ministro para la Comunicación y la Información, Jorge Rodríguez.
El funcionario destacó que los hermanos investigados, también “están relacionados con el robo de terrenos adyacentes al hotel Tamanaco. La alcaldía de Baruta (comisión mediante) cambió la zonificación a esos terrenos de ‘hotelera’ a residencial, para que las joyas estas construyeran townhouses”.
Convit no es el único vínculo de Guaidó con el lavado de dinero. La empresa Derwick, tiene un largo precedente en invertir fondos de dudosa procedencia a la causa del autoproclamado.
El medio El Pitazo reveló que Betancourt -primo de Convit y dueño de un palacete en Toledo, España- pagó cuantiosas sumas en contrataciones de lobbies de abogados para evadir la justicia.
Recientemente la Asamblea Nacional (AN) de mayoría opositora, aprobó la creación de una comisión para investigar el destino de 400 millones de dólares que recibió Guaidó por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), así como de otros fondos provenientes de donaciones en ayuda humanitaria, a propósito del concierto Venezuela Live Aid.
Las denuncias en contra de Betancourt son innumerables y su suerte inalcanzable. A pesar del entramado de corrupción que lo envuelve aún continúa campante viviendo de lujos en España.

