Primicias24.com- Aún y cuando el Gobierno del presidente Nicolás Maduro prometió una cálida bienvenida a los migrantes venezolanos que perdieron sus empleos en medio de la crisis del COVID-19, un reporte de Bloomberg, indica lo contrario.
El medio indica que muchos de los venezolanos que regresaron, duermen en pisos de cemento; en sofocantes campamentos de cuarentena, “donde son golpeados si se quejan”.
Edgar López, citado por el medio, se subió a un autobús estrecho en Bogotá el 4 de abril. Aunque pensó que le faltaban días para ver a su familia, luego de tres años no era así. Acababa de perder su trabajo en una fábrica de productos de limpieza que cerró mientras lo decretaron las autoridades colombianas.
López está detenido en el puesto de control fronterizo de las Fuerzas Armadas con cientos de personas, incluidos niños y mujeres embarazadas.
“Dijeron que nos pondrían a prueba y si salíamos negativos, podríamos seguir avanzando hacia nuestros destinos. Todo fue una mentira”, dijo López, de 37 años, por mensaje de texto. “Abren el agua solo dos veces al día durante dos horas y somos 330”, agregó.
Luis Camargo, está retenido en el mismo puesto fronterizo desde hace cuatro días. Contó a Bloomberg que “algunos trataron de escapar hoy y fueron tomados por los guardias. Sus familias no saben dónde están”. Denunció que además fue golpeado por criticar al Gobierno.
A la espera del retorno
El reporte de Bloomberg agrega que a quienes están en el campamento fronterizo se les informó que permanecerán detenidos durante al menos 14 días, período normal de incubación del virus. Sin embargo, la escasez de combustible del país, podría hacer que su regreso a casa sea aún más largo.

