Primicias24.com– El vicepresidente de Comunicación, Turismo y Cultura, Jorge Rodríguez, denunció que el contrato que firmó el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, con el directivo de Silvercorp y quien se adjudicó la responsabilidad de la “incursión militar” en el estado La Guaira, Jordan Goudreau, contemplaba asesinar al presidente de la República, Nicolás Maduro.
Además, de funcionarios del Gobierno y del alto mando militar.
“Redactaron un contrato para aprobar, apoyar y ponerle tarifa al asesinato, a la invasión, a la eliminación de personas incluidas el presidente de la República (Nicolás Maduro) a la abolición de la soberanía de Venezuela y a la desactivación de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y demás funcionarios policiales”, indicó Rodríguez, desde el Palacio de Miraflores, en Caracas.
Precisó que dicho documento también se encontraba firmado por el asesor político Juan José Rendón y el congresista opositor Sergio Vergara.
El contrato, que contiene 41 páginas, cuenta con una primera fase que tendría un costo de 50 millones de dólares.
Mientras que el asesinato del Presidente Nicolás Maduro, de la vicepresidenta Ejecutiva, Delcy Rodríguez; del presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, y de los demás funcionarios del Gobierno de alto nivel, tendría un valor de 212.900.000 dólares.
Esta parte del plan tendría un tiempo de duración de más de 400 días, porque incluía la estancia de unas «fuerzas especiales» de Guaidó en el país.
“Guaidó cancelaría al contratista un anticipo no reembolsable de 1.500.000 de dólares. Se acuerda pagar mensualmente al contratista después de la culminación del proyecto un mínimo de $10.860.000,00, un promedio de $14.820.000,00 y un máximo de $16.456.000,00″, agregó.
A ello se le suma, el que los asesores del contratista debían asistir al grupo de aliados en la planificación y ejecución de una operación de «captura, detención, remoción de Nicolás Maduro, derrocamiento del régimen actual e instalación de un Gobierno presidido por Juan Guaidó».
Además, los contratistas iban a poder entrar al país «sin pasaporte, cuando quisieran y solamente con un carnet de Silvercop, así como llevar armas de fuego cuando estén en servicio».
“Todos los participantes norteamericanos serán asegurados por la administración, y si alguno es afectado o neutralizado (asesinado) en acción, Guaidó tenía que pagar 450.000 dólares al familiar más cercano”, destacó.
Durante sus declaraciones, Rodríguez presentó un video en el cual Rendón asume la firma del contrato para la perpetración de actos terroristas en el país.
En dicho contrato, también tenían estipulado el destruir edificios e instituciones del Gobierno Bolivariano, como edificios de la Gran Misión Vivienda Venezuela, o ministerios.
«Estaban autorizados para eliminar elementos militares del régimen, o elementos no militares terroristas (venezolanos de consejos comunales, soldados, cualquier venezolano), aeronaves, así como el uso de cualquier tipo de armas, minas autoactivadas o de comando», culminó.

