Primicias24.com- El ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Ernesto Talvi, aseguró durante un encuentro con el presidente Luis Lacalle Pou, que desde su rol no le corresponde catalogar a Venezuela como «una dictadura».
«Este canciller no va a decir en este rol esa palabra y lo que yo piense personalmente respecto del régimen que gobierna Venezuela dejó de ser relevante en el momento en que asumí este cargo», expuso.
Al hacerse publica su opinión, Lacalle Pou aseveró que él sí estaba dispuesto a nombrar públicamente a Venezuela como una dictadura, pero Talvi respondió que sus dichos están 100% alineados con los del jefe de Estado. «Con el presidente estamos 100% alineados más allá de la semántica», dijo.
El canciller argumentó que cada uno tiene su rol y la causa de Venezuela es un hecho que nos convoca de forma muy personal. «Nosotros estamos tejiendo y bordando muy cuidadosamente la posibilidad de jugar un rol relevante en la salida democrática del país suramericano», agregó.
Según Talvi, esto significa que «hay dos partes que van a tener que negociar y necesitamos ser un poco más cuidadosos con los adjetivos».
De acuerdo con el diplomático uruguayo su postura tiene «semejanzas y diferencias» con la del excanciller Rodolfo Nin Novoa, quien declaraba el lunes 8 de junio que su Gobierno estuvo «en la misma posición».
«Hay una diferencia: que nosotros decimos sin ambigüedad que en Venezuela no hay democracia y se violan sistemáticamente los derechos humanos. Solo tardíamente en el proceso electoral algunos representantes del Frente Amplio lo dijeron. Esa ambigüedad fue con la que convivimos por 15 años. Lo que tenemos en común es la apuesta al diálogo», sostuvo el canciller.
«Los gobiernos autoritarios se terminan con sangre o con una salida negociada. Nosotros queremos ser cuidadosos con los términos porque no queremos autoeliminarnos como posibles articuladores y negociadores», continuó diciendo.
Para Talvi trabajar desde la perspectiva internacional y convertirse en un interlocutor válido para relanzar un nuevo diálogo es el motivo de no catalogar a Venezuela como dictadura. «Ya saben lo que pienso, pero no gano nada con decir lo que pienso. Porque si digo lo que pienso lo único que estaría logrando sería decir: bueno, muy bien, digo lo que pienso y me saco las ganas, y el Uruguay se autoexcluye de la posibilidad de ser útil para el pueblo venezolano. Nosotros queremos ser útiles para el pueblo venezolano», subrayó.

