Primicias24.com- El combustible iraní que se distribuye desde el pasado 1 de junio en Venezuela, puede dañar los vehículos, aseguró el ingeniero petrolero y miembro de la Comisión de Economía del Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio) José Miguel Farías.
“Entonces vamos a ver posiblemente que traerá un efecto muy corrosivo en el corto y mediano plazo y los carros van a tener que pararse. Casi 20% (de los conductores) tienen los carros parados en los últimos 10 días después de echar gasolina”, aseveró para TV Venezuela.
Destacó que el parque automotor del país, está en mínimos históricos al igual que las industrias y el comercio. “Muchas personas no tienen capacidad ni siquiera de poder mantener de manera óptima su carro, las personas parapetean sus carros para poder transportarse”.
Advirtió que el Estado no realizó ningún tipo de prueba legal físico-química para determinar el estado de la gasolina iraní.
Según sus estimaciones, se trata de un combustible de un octanaje de 155, mayor a la utilizada en Venezuela.
A su juicio, se utilizó gasolina cruda y nafta catalítica para intentar bajar el octanaje.
“Pero lo que se obtuvo, sea para rendir la gasolina o para obtener una más adaptada al parque automotor, un octanaje aproximadamente de 87. La gasolina que se consume en Venezuela es de 91/95 octanos” explicó.

