Primicias24.com- Amrita Sher-Gil, cantante de ópera húngara-judía, nació el 30 de enero de 1913, es conocida como «la Frida Kahlo de la India» y la pintora más importante del siglo XX de este país.
Su legado es comparado con los maestros del Renacimiento bengalí, a pesar de que manifestó tener diferencias estilísticas, por ello es conocida como la pintora más destacada de la India.
Es la única asiática que formó parte del Gran Salón de París. Su vida está documentada dado que su padre era un fotógrafo aficionado.
En 1934, ella y su familia se mudaron de Paris a Shimla, en el oeste de los Himalayas. Ella produjo una enorme cantidad de cuadros durante esos años y viajó por India pintando a los pobladores rurales y reflejando su forma de vida.
Sus obras fueron influenciadas por las obras de Rabindranath Tagore y Abanindranath Tagore. Entre sus obras durante esta fase de su vida, las mejores fueron ‘Siesta’, ‘Village Scene’ y ‘In the Ladies’ Enclosure ‘, todas las cuales representaban el pobre estado de los no privilegiados y las mujeres en el país.
En el año de 1934 regresó a la India y comenzó a desarrollar un estilo propio basada en las escenas callejeras que veía en su país natal, especialmente el sur, el cual recorrió y capturó en su pintura.
Uno de los lugares que más la marcaron fueron las Cuervas de Ajanta. En esta búsqueda Sher-Gil comenzó a combinar el estilo europeo con el de la India, siendo reconocida por esta fusión y su uso del color.
Un año después, pintó Three Girls, éste marcó un punto de inflexión en su arte, alejándose del estilo realista de sus primeros años y acercándose a composiciones más simples y modernas. En él se muestra a tres jóvenes en la edad de casamiento y la expresión de sus caras refleja la empatía de la artista hacia su situación.
Ese mismo año pintó una serie titulada Hill Men and Hill Women, que muestra gente nativa de India. Las figuras son simples y estilizadas y sus expresiones de tristeza junto a la verticalidad de las composiciones evocan una sensación de dignidad y pathos.
La última década de 1930 muestra un nuevo giro copernicano en el arte de Sher-Gil. Se ve un trabajo más personal y se empezó a volcar al arte en miniatura. Su estilo pasó a ser más “naive”, aumentó el uso del color y las figuras se simplificaron aún más.
Un tema recurrente en sus obras son las mujeres representadas en momentos de privacidad o reclusión. Durante los años que vivió en India se familiarizó con la vida que llevaban las mujeres en estados feudales y muchas de sus obras muestran el aburrimiento, los deseos y la resignación de estas personas.
Hija de un aristócrata hindú y una artista húngara, Sher-Gil murió a la edad de 28 años en 1941 trágicamente no siendo claras la causa.
En 2013, el 100 aniversario de su nacimiento fue declarado como el año internacional de Amrita Sher-Gil por la UNESCO. Muchas obras de teatro y novelas, incluyendo ‘The Moor’s Last Sigh’ de Salman Rushdie, fueron inspiradas por ella.

