Primicias24.com- El 21 de febrero de 1960 muere Jacques Becker. Fue un director de cine francés y autor de clásicos como La evasión (Le trou, 1960) o París, bajos fondos (Casque d’or, 1952). Se casó con la actriz Françoise Fabian y fue padre del también director Jean Becker.
El director que murió a los 53 años con solo 13 largometrajes de ficción y un documental, fue uno los creadores más defendidos por los críticos de Cahiers du cinéma.
Rodó pocas películas, pero disfrutó de su capacidad por saltar de un género a otro con una autoría marcada a la vez que un interés por llegar al público.
Durante su ocupación, Becker rodó tres películas muy distintas entre sí, pero donde se aprecia el estilo preciosista y el empleo libre y vivaz de la cámara que caracterizarán a Becker. Estas películas fueron Dernier Atout (1942, su primer largometraje), Goupi-Mains rouges (1943, basada en la novela homónima de Pierre Véry) y Falbalas (1945).
Su gusto por la observación de la sociedad tras la Liberación, su mirada sobre los personajes, su talento para la dirección de actores y el equilibrio entre la agudeza psicológica de los diálogos y la perfección de la puesta en escena caracterizan estas películas en las que se reflejan todas las clases sociales.
Su siguiente película, Ali Baba et les quarante voleurs (1954, era una farsa puesta al servicio del lucimiento del cómico Fernandel. Después rodó un film basado en el personaje de Arsenio Lupin, creado por el escritor Maurice Leblanc. Se tituló Les Aventures d’Arsène Lupin (1957) y estuvo protagonizada por Robert Lamoureux.
Tras estas obras menores, Becker produjo una película de gran valor: Los amantes de Montparnasse (Montparnasse 19, 1958), un melodrama sobre la vida del pintor Modigliani, protagonizado por Gérard Philipe. Tras esta película, rodó otra de sus obras maestras, La evasión (Le Trou) (1960), cuyo rigor y sobriedad le acercaron al estilo depurado de Robert Bresson.
En 1947 publicó un manifiesto, titulado El autor de las películas, un autor completo, en el que aseguraba: «El autor de una película cuenta una historia con imágenes, palabras y sonidos, pero también debe implicarse en su relato

