Primicias24.com– Diversos movimientos sociales, liderados por la Confederación de Campesinos de Bolivia, salieron este martes a las calles para exigir la habilitación del expresidente Evo Morales como candidato en las próximas elecciones presidenciales del 17 de agosto.
Pedro Llanque, secretario general de la Confederación de Campesinos, anunció las movilizaciones durante una conferencia de prensa, respaldado por representantes de organizaciones sindicales y campesinas. “Sin Evo no tendría que haber elecciones”, declaró Llanque, enfatizando que la participación en los comicios estaría condicionada a la candidatura de Morales.
Los manifestantes argumentan que su postulación es esencial para “defender la democracia y la economía del país”. Llanque llamó a sus bases a organizarse, afirmando que las organizaciones sociales “van a defender la democracia del pueblo boliviano y la economía del país”.
Evo Morales denuncia “grave riesgo” para la democracia
El expresidente Morales, desde sus redes sociales, alertó sobre un “grave riesgo” para la democracia boliviana y una “amenaza real de excluir al movimiento indígena, campesino y popular de las elecciones”. Además, convocó a un Gran Reencuentro Nacional, instando a la unidad contra lo que calificó como “los verdaderos enemigos del país: la crisis económica y el abuso de poder”.
Disputa legal por la reelección
La inhabilitación de Morales se basa en una sentencia del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), que en febrero de 2025 determinó que la reelección presidencial, tanto continua como discontinua, es inconstitucional. Sin embargo, Morales sostiene que la Constitución Política del Estado (CPE) solo prohíbe la reelección continua, no la discontinua, citando el Artículo 168, que establece un límite de dos mandatos consecutivos.
“El TCP, con mayoría de magistrados de facto, viola la CPE al impedir que cualquier ciudadano pueda postularse de manera discontinua”, denunció Morales.
Escenario de tensión política
Las protestas reflejan la polarización en Bolivia ante el proceso electoral, con sectores afines al MAS exigiendo la participación de Morales, mientras el gobierno y el TCP mantienen su postura legal. Analistas advierten que la conflictividad podría intensificarse en las próximas semanas si no hay diálogo entre las partes.
Mientras las movilizaciones avanzan, la atención se centra en la respuesta del gobierno y el órgano electoral ante las demandas de los movimientos sociales.



