Fue una de las guerras más sangrientas por la causa independentista
Primicias24.com- Considerada como una de las más sangrientas y encarnizadas batallas que tuvieron lugar en la hoy isla de Margarita, el 8 de agosto de 1817 se libró la Batalla de Juan Griego.
Luego de sufrir una humillante derrota el 31 de julio de ese mismo año en la batalla que se libró en las faldas del cerro Matasiete, el general Pablo Morillo insistió en su intención de cortar las comunicaciones entre las fuerzas patriotas que hacían vida en el puerto de Juan Griego, lugar por el que solían recibir pertrechos desde las Antillas y la Asunción.
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El 7 de agosto Morillo pasa por San Juan y logra saquearlo; acto seguido, se dirige a tomar El Portachuelo del Maco, pero una lluvia torrencial así como el acoso constante de las guerrillas margariteñas le imposibilitan tal acción, razón por la que Morillo junto a su subjefe de Estado Mayo marchan hacia Juan Griego y en la noche de ese 7 de agosto entran a Pedregales.
Al día siguiente, justo a la 1 de la tarde, logran atacar Juan Griego conjuntamente con su Marina, formada por 27 buques de todo tipo. Allí, las fuerzas patriotas son arrolladas de sus posiciones y se van concentrando en los dos fuertes situados en la colina de La Galera.
Esta lucha se hace cada vez mucho más encarnizada hasta que el estallido de un retén de pólvora obliga a los patriotas a abandonar los fuertes.
Un vez acabada la lucha por Juan Griego, el ejército realista, totalmente enardecido, cometió actos vandálicos.
Dicha batalla fue tan encarnizada, destructiva y sangrienta que el periódico parisino Le Moniteur Universal del Io, fechado en noviembre de 1817, publicó un boletín titulado “Terrible combate en Juangriego. Destrucción de la fortaleza y las casas del puerto”.
Entre los héroes y mártires que dejó aquel 8 de agosto de 1817, sobresalen el guaiquerí Francisco Antonio Adrian, de quien la tradición oral reza: “habiendo sido desplazado de su posición, cruzó a nado la bahía para unirse a los que luchaban en el fuerte de La Galera, pereciendo allí”.

